
por Alberto Fuentes Cecereu, Presidente del Directorio del Centro de Estudios Laicos.
Actualmente en Chile hay un sentimiento generalizado de malestar. A pesar que los niveles de desempleo han bajado, persiste una fiesta del consumo y la estética del exitismo es imperante, en realidad las personas están molestas. El alto nivel de desigualdad, una educación mediocre y segregacionista, la fuerte concentración centralista, el abuso de las grandes empresas en contra de los consumidores, viene a establecer un ambiente generalizado de injusticias y contradicciones.










